Tradicionalmente hablar de inteligencia a la hora de buscar un determinado perfil profesional no estaba relacionado con el ámbito de las emociones, de hecho inteligencia y emociones continúan siendo dos términos equidistantes para muchos directivos y empleadores ¿Pero sigue siendo así? La respuesta es no, en absoluto.

Hace más de una década que empieza a pisar con fuerza el término de inteligencia emocional en el ámbito de los recursos humanos, y es por ello que hoy nos hemos propuesto avanzar en esta dirección. Os proponemos un breve recorrido sobre la definición de este concepto y su relevancia en las plantillas profesionales de hoy en día. Además, también os contaremos cómo andamos de inteligencia emocional en Interlang y cómo la estamos aplicando.

Como punto de partida partimos de una reflexión que podemos comprobar fácilmente en nuestro día a día laboral. Las personas que alcanzan más éxito no siempre son las que poseen más conocimientos.

 

Las cualidades que van ligadas a la inteligencia emocional

Cada vez más, y en Interlang así lo hacemos, buscamos personas inteligentes emocionalmente. Es decir, personas que sean empáticas y asertivas, y que a su vez dispongan de un gran autocontrol. Está demostrado que aquellos profesionales que sean hábiles emocional y socialmente, cuentan con mucho camino avanzado, y es que serán capaces de comprender y de comunicarse de una manera eficaz. Por eso, en nuestro caso hemos trabajado duro para tener el equipo que queríamos tener, con profesionales altamente cualificados, implicados y empáticos.

Entonces ¿En qué consiste ser emocionalmente fuerte? Pues de manera muy simplificada, podemos decir que se trata de ser hábiles a la hora de controlar nuestras emociones, siendo capaces de manejarlas, y en consecuencia, de gestionar relaciones interpersonales con éxito.

Esto nos lleva a pensar también en la estrecha relación que hay entre felicidad y productividad; somos más productivos cuando nuestro estado anímico nos respalda, y así os lo contamos en nuestros posts sobre ronda de cumplidos y satisfacción laboral.

 

La inteligencia emocional y su repercusión en una empresa

En un entorno cada vez más competitivo, resulta obvio buscar profesionales que, además de responder técnicamente, sean adaptables a cambios y resolutivos. Algo que se hace especialmente necesario cuando hablamos de perfiles con un equipo a cargo.

Los responsables de equipo son los que determinan el clima social del mismo. Sus actitudes son las que inspiran e influyen a los demás. De ahí que los directivos emocionalmente fuertes sean los más idóneos a la hora de inculcar buenas dosis de empatía y un clima de confianza. Y es algo que se intenta a diario en nuestro caso. El cambio generacional ha ido acompañado de una nueva gestión de las personas, implicada en el desarrollo personal y profesional de los empleados.

En consecuencia, de un responsable se espera conocimiento, y mucho, pero también capacidad de escucha, compresión y entusiasmo. Nosotros hace varios meses que tenemos despachos mensuales con la Dirección. Esta proximidad es la que nos permite compartir impresiones y que la Dirección pueda identificar las emociones de los que están a su mando. Por ello, parece completamente obvio el pensar que el manejo de la inteligencia emocional es muy importante para destacar como líder.

 

El  origen del término inteligencia emocional

¿Cuándo empezó todo? Pues nos remontamos al año 1995, cuando el estadounidense Daniel Goleman publicó el libro Inteligencia emocional. Entonces Goleman concluía que este concepto se concretaba en un muy amplio abanico de habilidades y rasgos personales, como los comentados anteriormente, aunque él también incluye muchos  otros, como la simpatía, la amabilidad o el respeto.

 

Cómo desarrollar la inteligencia emocional en la empresa y cómo la aplicamos en Interlang

A estas alturas del post probablemente ya te has hecho esta pregunta ¿Se nace con inteligencia emocional o se hace?  ¡Pues buenas noticias! En su libro Goleman apunta que la inteligencia emocional se puede aprender y desarrollar, para ello debemos a pararnos a pensar en cómo actuamos con respecto a estas capacidades emocionales. Te contamos nuestra experiencia:

 

  • Autoconocimiento. Debemos saber diferenciar entre los valores y las creencias que nos son racionales y aquellas que son irracionales. No solo es una práctica que llevan a cabo desde la Dirección, también nos piden a los empleados que aprendamos a tener paciencia y a comunicar las cosas sin acritud.

 

  • Autocontrol. Controlarse a uno mismo no es fácil. Para lograrlo debemos mantener una actitud positiva, fomentar nuestra comunicación con el resto y, muy importante, abandonar aquellos pensamientos que nos estresen.

 

  • Asertividad. Esta es la clave de toda comunicación exitosa. Debemos comunicar las cosas de una manera asertiva, amable, expresando nuestras ideas de forma que busquemos el entendimiento con el otro. Lo contrario a una comunicación asertiva es la comunicación agresiva, con la que solo transmitiremos ansiedad.

 

  • Empatía. Esta cualidad aplica a todos los ámbitos de nuestra vida. Saber entender el punto de vista del otro y ponernos en su lugar, nos permitirá adoptar una actitud de escucha, analizando con detenimiento la situación y valorando las implicaciones personales de una determinada decisión. Ponerse en el lugar del otro es una cualidad que intentamos desarrollar día a día, entre nosotros, con el equipo de colaboradores y, por supuesto, con los clientes.

 

 

My tip for today

Si gestionas un equipo, te animamos a “empaparte” de esta inteligencia emocional y probar a desarollarla en tu empresa a través de las capacidades emocionales que te hemos comentado.

Es muy probable que no conocieras el término en sí mismo pero que sí te resulte familiar este tipo de personalidad. En mi opinión, toda inteligencia emocional comienza por reconocer que ésta existe. Párate a reflexionar sobre este concepto, ¿te reconoces en él? ¿consideras que hay ámbitos dónde debes mejorar?

Aunque NO existe nadie perfecto emocionalmente, sí podemos reconocer si estamos más o menos cerca. Sea cual sea tu conclusión, la meta ya está definida, ahora solo falta comenzar la partida ????

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