¿Cómo motivamos a los empleados ante cambios?

A veces todo va sobre ruedas, tienes alguna ficha a punto de entrar en casa y de repente, te come algún adversario ¡Vuelta a la casilla de salida! ¿Cómo motivamos nosotros a nuestras fichas ante esos cambios de contexto?

Nuestra casilla de salida era la de una empresa con más de 30 años de historia que, de repente, en 2015, pasa a formar parte de un grupo empresarial mayor, el Grupo Herencia. El cambio hizo evidente la necesidad de dejar atrás los hábitos de “micro-gestión” a los que estábamos acostumbrados, poniendo en revisión nuestras rutinas de trabajo; algo complicado si tenemos en cuenta que muchos de los empleados llevaban más de 15 años trabajando en el otro escenario.

Llegados a este punto ¿Cómo lo solventamos? Partimos de la base que solo en un ambiente motivador se fomenta el esfuerzo para alcanzar unas determinadas metas, y que, solo nutriendo la ilusión y las ganas, podíamos no solo perder sino reforzar el compromiso del equipo. Estas son las 7 medidas que hemos aplicado y ahora te animamos a que pongas en marcha las que mejor se ajusten a tu situación.

Flexibilidad

Por supuesto, las características de una jornada laboral dependerán siempre del tipo de puesto y empresa para la que se esté colaborando. Sin embargo, no hay que olvidar que dentro de las posibilidades que tenga cada compañía, es importante contar con políticas flexibles, capaces de adaptarse a las circunstancias personales de cada uno en un determinado momento. Para ello, en Interlang se optó por:

  • La implantación de un nuevo horario orientado a mejorar la calidad de vida del empleado y con el que poder disfrutar de tardes libres todos los viernes.
  • La instauración por primera vez de una jornada intensiva en verano con la que poder disfrutar de las tardes, a partir de las 16h, durante el período estival.

 

Comodidad en el puesto de trabajo

Para la llegada de Interlang se hizo obra en todas las instalaciones en Madrid del Grupo Herencia. Se optó por un espacio diáfano, en el que poder estar todos juntos, sin apenas salas y con despachos acristalados. Si estás pensando en cambiar de oficina o redistribuir la tuya, piensa que los espacios abiertos ayudan a crear puestos agradables y cómodos para desarrollar nuestras funciones.

Comunicación como una forma de gestión

Disponer de información con respecto a algo es la mejor forma de disipar la desconfianza y el miedo que nos genera. Por ello, ante el cambio se decidió: comunicar, comunicar y comunicar.  En Interlang, tanto Sergio como Marisa, han comunicado todos los cambios de forma semanal. Además, se han implantado reuniones semanales de equipo en las que podemos tratar las cuestiones importantes de la semana.

Invertir en comunicación tiene una alta rentabilidad en reputación, reconocimiento, eficacia, confianza personal y, en definitiva, en felicidad.

Desempeño adecuado a las habilidades y competencias del trabajador

Es muy importante que las personas ocupen un cargo que se ajuste a sus habilidades y competencias profesionales. Es decir, los empleados no deben sentirse ni infra cualificados ni sobre cualificados. En Interlang, se decidió reorganizar el equipo al completo porque había un exceso de personas sobre cualificadas en el backoffice y tenían un perfil perfectamente orientable al trato con cliente. ¡Los resultados han sido espectaculares, y la motivación de 3 nuevas gestoras de cliente se ha disparado por las nubes en tan sólo 4 meses!

Definir planes a largo plazo y metas a corto plazo

Los planes a futuro son, sin duda, de lo más estimulante para un trabajador, que ve satisfecha su necesidad de sentirse seguro y establecido en el organigrama de la empresa. Nuestro plan a largo plazo es tener el mejor producto de formación blended. Así nos lo han transmitido al equipo y así hemos respondido, pocas cosas son más motivadoras que el hecho de sentirse parte relevante de un plan trazado por la compañía.

No obstante, es importante definir metas y objetivos con el equipo a corto plazo, junto al equipo. Sí estos objetivos son realistas y alcanzables se evita desilusión en el equipo. Lo hemos aprendido por la vía lenta. Al principio del año se había definido un objetivo de crecimiento del 35% en facturación. Tuvo que ser revisado a los 3 meses para redefinirlo y dejarlo en el 18%.

Hacer equipo

En Interlang el equipo estaba hecho, pero era necesario integrarlo junto al resto de equipos del grupo. Para la empresa era importante favorecer la creación de lazos entre los diferentes miembros, pudiendo crecer como conjunto. Con ese objetivo, a los pocos meses de llegar, y aprovechando la comida de Navidad, se organizó un evento bautizado como WE ARE FAMILY, centrado cruzar a los profesionales de las distintas empresas y departamentos del grupo. El evento, que consistió en una gran Yincana por el centro de Madrid, con animadores incluidos, sirvió para conocernos en un entorno muy diferente al laboral y disfrutar. Aunque también hubo tiempo para presentar el trabajo de las diferentes empresas del grupo, aportando información útil y generando confianza entre todos. Desde ese día las relaciones interpersonales entre trabajadores han mejorado muchísimo.

Dar feedback del buen trabajo

Otra forma de hacer equipo es reconocer el buen trabajo. Lograr las metas establecidas implica un esfuerzo que puede llegar a ser muy satisfactorio en el momento en el que es reconocido. Por ejemplo, en Interlang se ha empezado a dar feedback de lo que se hace bien o no tan bien a lo largo de la semana, encontrando un momento para ello todos los viernes.

Excited.gif

My tip

Aunque el camino por recorrer es largo, estamos comprobando que pequeñas acciones pueden conllevar grandes resultados, y en ese sentido la satisfacción es grande. En poco tiempo hemos conseguido integrarnos en un Grupo de forma exitosa y, dentro de nuestro equipo, nos comunicarnos más y mejor. Ya tenemos la certeza de que las reuniones semanales funcionan y que, bien trabajados, los cambios también pueden traer ilusiones renovadas.